Categoría: Intermedio (B1-B2)

  • Reglas esenciales del género y número en español

    Reglas esenciales del género y número en español

    Cuando aprendes español, una de las bases más importantes es entender cómo funcionan el género y el número. Esto significa saber si una palabra es masculina o femenina, singular o plural, y cómo hacer que todas las palabras de la frase concuerden entre sí.

    Si alguna vez has dudado entre el o la, un o una, o no sabes por qué algunas palabras cambian y otras no, esta guía te ayudará a aclarar lo esencial con ejemplos claros y prácticos.


    ¿Qué es el género en español?

    En español, la mayoría de los sustantivos tienen género:

    • masculino: el libro, el perro
    • femenino: la casa, la mesa

    El género no afecta solo al sustantivo. También influye en:

    • los artículos (el, la, un, una)
    • los adjetivos (grande, pequeño, bonito)

    Todo debe coincidir dentro de la frase.


    Regla 1: Terminación y género

    Palabras que terminan en -o

    Generalmente son masculinas:

    • el niño
    • un perro
    • el cuaderno rojo

    Palabras que terminan en -a

    Generalmente son femeninas:

    • la niña
    • una casa
    • la mesa grande

    Estas reglas ayudan mucho al inicio, aunque no cubren todos los casos.


    Regla 2: Palabras que terminan en otras letras

    Hay palabras que no terminan en -o o -a. En estos casos, conviene aprenderlas junto con su artículo, desde el principio.

    Algunos patrones comunes:

    • Muchas palabras terminadas en -ción o -sión son femeninas:
      la canción, la decisión
    • Algunas palabras terminadas en -ma son masculinas:
      el problema, el tema, el clima
    • Las palabras que terminan en consonante se fijan mejor si las aprendes con artículo:
      el profesor, la flor, el reloj

    Regla 3: El número (singular y plural)

    Cuando hablamos de una sola cosa, usamos el singular.
    Cuando hablamos de más de una, usamos el plural.

    Ejemplos:

    • el perro → los perros
    • la casa → las casas
    • el libro rojo → los libros rojos

    Recuerda esta idea clave: artículo, sustantivo y adjetivo deben coincidir en género y número.


    Cómo formar el plural

    • Si la palabra termina en vocal, añade -s:
      niño → niños, casa → casas
    • Si termina en consonante, añade -es:
      papel → papeles, reloj → relojes
    • Si termina en -z, cambia la z por -ces:
      luz → luces, nariz → narices

    Casos especiales comunes

    Sustantivos que no cambian en plural

    Algunas palabras mantienen la misma forma:

    • el lunes → los lunes
    • la tesis → las tesis

    Sustantivos que cambian solo el artículo

    Esto es muy común con personas y profesiones:

    • el estudiante / la estudiante
    • el artista / la artista

    Ejemplos para practicar

    • La casa grande → las casas grandes
    • El gato negro → los gatos negros
    • Una mujer inteligente → unas mujeres inteligentes
    • El profesor alto → los profesores altos

    Decir estas frases en voz alta ayuda a que la concordancia se vuelva más natural.


    Género, número y artículos: todo va junto

    Cuando trabajas género y número, es normal que vuelvan a aparecer dudas con el, la, un o una. No es casualidad: todo forma parte de la misma idea de concordancia.

    Si sientes que a veces eliges bien el género pero dudas con el artículo, o al revés, te puede ayudar revisar también la entrada donde explico cuándo usar el, un o ningún artículo. Ver ambos temas juntos suele aclarar muchas confusiones.

    Revisa la entrada aquí:


    Un apoyo breve para practicar este tema

    En esta entrada te comparto un material breve y práctico que preparé específicamente para trabajar género y número con ejemplos claros y ejercicios sencillos.

    Material de práctica: género y número en español
    https://spanishwithgaby.gumroad.com/l/rkadfs

    Puedes usarlo como apoyo mientras estudias y practicas español, sin sentirlo como algo largo o complicado.


    Para terminar

    El género y el número aparecen constantemente en español. No se dominan de un día para otro, pero con ejemplos, repetición y práctica consciente, empiezan a sentirse naturales.

    No intentes memorizar todas las reglas a la vez. Observa las frases, escucha cómo suenan y vuelve a estos conceptos cuando lo necesites. Así se construye una base sólida… poco a poco.

  • Por qué decimos me gusta y no yo gusto

    Por qué decimos me gusta y no yo gusto

    Cuando empiezas a aprender español, una de las primeras frases que escuchas es me gusta.
    Y es muy normal preguntarse:

    ¿Por qué no decimos “yo gusto el chocolate”?

    La respuesta es sencilla: en español, el verbo gustar funciona de una manera diferente a muchos verbos comunes. Entender esto desde el inicio te ayuda a hablar con más seguridad y a evitar errores muy frecuentes.


    Qué significa realmente me gusta

    Cuando dices:

    Me gusta el chocolate.

    No estás diciendo que tú haces algo.
    En realidad, estás diciendo que el chocolate te provoca una sensación agradable.

    Una forma muy literal de entenderlo es esta:

    El chocolate me agrada.

    Por eso, en español:

    • lo que gusta es el sujeto de la oración
    • la persona aparece como complemento (me, te, le…)

    Por qué no decimos yo gusto

    Si dijéramos yo gusto el chocolate, estaríamos usando gustar como un verbo normal, como comer o ver.
    Pero en español gustar no funciona así.

    En lugar de decir “yo hago algo”, el español dice: “algo me pasa a mí”.

    Por eso decimos:

    • Me gusta la música.
    • Me gustan los tacos.
    • Me gusta viajar.

    El verbo cambia según la cosa, no según la persona.


    La estructura básica (muy importante)

    La forma más común es:

    me / te / le / nos / les + gusta / gustan + algo

    Ejemplos:

    • Me gusta el café.
    • Te gustan las películas.
    • Nos gusta estudiar español.

    Fíjate bien:

    • gusta → singular
    • gustan → plural

    Depende de lo que gusta, no de quién siente el gusto.


    Otros verbos que funcionan igual que gustar

    Esto es clave para principiantes: gustar no es el único verbo que funciona así. Hay otros verbos muy comunes que usan la misma estructura.

    Algunos de los más frecuentes son:

    • encantar
      Me encanta el chocolate.
    • interesar
      Me interesa el español.
    • importar
      Me importa mucho.
    • fascinar
      Me fascina viajar.
    • molestar
      Me molesta el ruido.
    • doler
      Me duele la cabeza.

    Todos expresan una sensación o reacción, no una acción directa.


    Ejemplos sencillos para practicar

    • Me gusta esta canción.
    • Me encantan los perros.
    • No me interesa ese tema.
    • Me duele el estómago.
    • ¿Te importa si abrimos la ventana?

    Practica cambiando solo el pronombre:
    me → te → le → nos → les


    Un apoyo para practicar gustar y verbos similares

    Los verbos como gustar, encantar, interesar o doler suelen causar confusión al principio, no porque sean difíciles, sino porque funcionan de forma diferente.

    Para ayudarte a practicarlos con calma y verlos en frases claras, preparé un material específico enfocado en verbos tipo gustar. Está pensado para estudiantes principiantes que quieren entender la estructura y usarla correctamente en situaciones reales.

    Este material te ayuda a:

    • reconocer la estructura me / te / le + verbo
    • practicar con ejemplos sencillos
    • evitar errores muy comunes desde el inicio
    • ganar confianza al hablar de gustos, intereses y sensaciones

    Puedes ver el material aquí:
    Verbo Gustar


    Para terminar

    Decir me gusta en lugar de yo gusto no es una excepción rara: es una forma muy común de expresar sensaciones en español.
    Cuando entiendes que el idioma se enfoca en lo que te pasa y no solo en lo que haces, muchas frases empiezan a tener sentido.

    No intentes traducir palabra por palabra.
    Escucha, observa los ejemplos y confía en el proceso… poco a poco.

  • 10 expresiones comunes en español que no siempre aparecen en los libros

    10 expresiones comunes en español que no siempre aparecen en los libros

    Aprender español no es solo memorizar reglas gramaticales o listas de vocabulario. Una parte muy importante del idioma está en las expresiones que se usan en conversaciones reales, especialmente en contextos informales. Muchas de ellas no aparecen en los libros tradicionales, pero escucharás (y usarás) todo el tiempo si hablas con personas nativas.

    En esta entrada te comparto 10 expresiones comunes en el español actual, con ejemplos y explicaciones claras para que puedas entenderlas y empezar a usarlas con más naturalidad.


    1. No manches

    Significado: Expresar sorpresa, incredulidad o molestia de forma coloquial.

    Ejemplos:

    • No manches, ¡qué caro está esto!
    • No manches, no me lo esperaba.

    Es una expresión muy común en México. Se usa en contextos informales, pero es más adecuada y menos grosera que otras variantes.


    2. ¡Qué padre!

    Significado: Algo es muy bueno, divertido o emocionante.

    Ejemplo:

    • Vas a viajar a México, ¡qué padre!

    Es una forma muy frecuente de mostrar entusiasmo en el español mexicano.


    3. Me da igual

    Significado: Algo no importa o no genera preferencia.

    Ejemplos:

    • Me da igual si vamos hoy o mañana.
    • La verdad, me da igual.

    Se usa muchísimo en conversaciones cotidianas para expresar neutralidad o indiferencia.


    4. Qué flojera

    Significado: Expresar pereza, falta de ganas o desánimo.

    Ejemplos:

    • Qué flojera levantarme tan temprano.
    • Me da flojera salir hoy.

    Muy común en México y fácil de reconocer en situaciones diarias.


    5. ¡Órale!

    Significado: Puede expresar acuerdo, sorpresa, ánimo o urgencia, según el contexto.

    Ejemplos:

    • ¡Órale! Vamos.
    • ¿En serio? ¡Órale!

    Es una palabra muy versátil y muy representativa del español mexicano.


    6. Estoy harto / harta

    Significado: Estar cansado emocionalmente, fastidiado o saturado de algo.

    Ejemplos:

    • Estoy harta del tráfico.
    • Ya estoy harto de este problema.

    Se usa mucho para expresar cansancio emocional, no solo físico.


    7. Echarle ganas

    Significado: Esforzarse o poner actitud en algo.

    Ejemplo:

    • Se viene una semana difícil, pero hay que echarle ganas.

    Es una expresión muy común para animar o motivar a alguien.


    8. Ni idea

    Significado: No saber algo en absoluto.

    Ejemplos:

    • ¿A qué hora llega? Ni idea.
    • Ni idea de cómo se hace.

    Muy frecuente en conversaciones informales y completamente natural.


    9. Caer mal

    Significado: No agradar o no generar una buena impresión.

    Ejemplos:

    • Ese profesor me cae mal.
    • No sé por qué, pero esa película me cayó mal.

    Es una forma neutral y muy usada para expresar desagrado.


    10. Estar al tiro

    Significado: Estar atento, preparado o listo para algo.

    Ejemplo:

    • ¿Estás al tiro para mañana?

    Muy común en el español mexicano informal.


    ¿Cómo usar estas expresiones sin sonar forzado?

    Estas expresiones forman parte del español cotidiano, pero eso no significa que debas usarlas todas de inmediato. Para integrarlas de forma natural:

    • Escúchalas primero en contexto (series, conversaciones, videos).
    • Empieza a usarlas solo cuando tengan sentido para ti.
    • Practícalas en frases propias, no solo repitiendo ejemplos.

    La naturalidad llega con el uso, no con la memorización.


    Para terminar

    Aprender español también es aprender cómo se expresa la gente en la vida real. Estas expresiones no sustituyen la gramática, pero te ayudan a entender mejor conversaciones cotidianas y a sonar más natural cuando hablas.

    Si quieres trabajar este tipo de lenguaje de forma guiada y adaptada a tu nivel, puedes hacerlo en clases individuales conmigo. Y si no, sigue observando, escuchando y probando… poco a poco.

  • Cómo empezar a pensar en español

    Cómo empezar a pensar en español

    Consejos para entrenar tu mente

    Una de las barreras más comunes al aprender español no es la gramática ni el vocabulario: es la forma en que procesamos mentalmente el idioma. Mucha gente traduce de su lengua materna a español y de español a su lengua, una y otra vez. Esto hace que hablar español sea más lento, cansado y frustrante.

    Pensar en español no significa que lo hagas perfectamente desde el inicio. Significa entender el idioma de forma más natural, sin depender de traducciones en cada frase. En esta guía voy a darte estrategias claras y realistas para entrenar tu mente y acercarte más a ese objetivo.


    ¿Por qué hablamos desde la traducción?

    Cuando empezamos, traducir puede parecer útil, incluso inevitable. Pero cuando confías demasiado en la traducción literal, ocurren dos cosas:

    • Te bloqueas al hablar porque estás “traduciendo en tu cabeza”.
    • Entiendes frases de manera literal cuando en español se usan diferente.

    Pensar directamente en español te permite:

    • reconocer patrones
    • responder más rápido
    • entender sin depender de otra lengua

    Así que más que “dejar de traducir”, la idea es ir reduciendo la dependencia de esa traducción automatizada.


    Empieza con frases, no con palabras aisladas

    Un error común es aprender palabras sueltas sin ver cómo funcionan dentro de una frase. Cuando piensas en español, tu cerebro empieza a procesar ideas completas.

    Por ejemplo:

    • Tengo hambre … no traduce literalmente I have hunger.
    • ¿Puedes repetir, por favor? … no aporta si solo conoces poder.

    Cuando estudias frases completas con contexto, estás entrenando estructuras reales del idioma.


    Usa español desde el principio del día

    Piénsalo como un entrenamiento mental. Puedes practicar español en momentos cortos, pero de forma constante:

    • Al despertar, piensa: ¿Qué voy a desayunar hoy? → en español.
    • Mientras haces fila: Necesito estar listo para la clase.
    • Caminando: Hace buen tiempo para caminar.

    No necesitas formar oraciones largas ni perfectas. Solo dejar que tu mente etiquete ideas en español, aunque sea de forma básica.


    Describe lo que ves

    Esto es una técnica muy poderosa porque:

    1. no necesitas memorizar nada
    2. puedes practicar en cualquier lugar

    Por ejemplo, si estás en la cocina:

    • La mesa está limpia.
    • Hay dos vasos sobre la mesa.
    • La cucharita está junto al plato.

    No necesitas traducir porque estás describiendo lo que estás viendo.


    Piensa en español con preguntas abiertas

    Las preguntas te obligan a generar ideas. Empieza con preguntas simples que puedas responder de inmediato.

    Algunos ejemplos:

    • ¿Qué estoy haciendo ahora?
    • ¿Cómo me siento hoy?
    • ¿Qué quiero aprender en esta clase?

    Luego ve elevando la complejidad. Esto entrena tu capacidad de articular pensamientos directamente en español.


    Usa audios y repite en voz alta

    Escuchar español real y repetir en voz alta hace que tu mente reconozca patrones de entonación y ritmo. Lo ideal es:

    • escuchar primero sin traducir
    • luego repetir en voz alta
    • y por último usar lo que escuchaste en tus propias frases

    Puedes usar:

    • podcasts
    • series o videos
    • audios de clase

    La repetición activa convierte lo que escuchas en lenguaje reutilizable.


    No temas equivocarte

    Pensar en español no significa hablar sin errores ni dudas. Equivocarse es parte del proceso. Es normal que al principio te falten palabras o que cambies el orden de una frase. Lo importante es seguir practicando y permitiéndote hablar sin autocrítica excesiva.


    Tu cuaderno de estudio como espacio de pensamiento

    Más que una libreta de reglas o listas, tu cuaderno puede ser tu espacio para pensar:

    • escribe frases que se te ocurran en español
    • anota respuestas a tus preguntas abiertas
    • registra tus errores y cómo los corregiste
    • reflexiona sobre lo que entendiste hoy

    Pensar en español también es escribir tu propio español.

    Si aún no tienes un lugar para organizar este tipo de práctica, puedes usar mi Spanish Study Notebook. Es un recurso pensado para que tus notas tengan sentido, no solo para acumular información.

    Conócelo aquí:
    Cuaderno de estudio


    ¿Cuánto tiempo toma?

    No hay un número mágico de horas ni un atajo. Empezar a pensar en español es como entrenar cualquier hábito:

    • requiere repetición
    • requiere exposición real
    • requiere práctica consciente

    Empieza con momentos pequeños cada día. Con el tiempo, esas pequeñas prácticas reconfiguran la forma en que tu cerebro procesa el idioma.


    Para terminar

    Pensar en español no es algo que ocurre de inmediato ni de forma perfecta. Es un proceso gradual que se fortalece con hábito, exposición y práctica activa. Cuanto más integras el español en tu vida diaria, más natural se vuelve.

    Si quieres trabajar estas estrategias de manera personalizada, podemos hacerlo en clases donde practiques conversación guiada, corrección directa y reflexión consciente sobre cómo piensas y cómo hablas.

  • Series para mejorar tu español (con guía de vocabulario)

    Series para mejorar tu español (con guía de vocabulario)

    Ver series en español puede ser una forma muy útil y entretenida de mejorar tu vocabulario, tu comprensión auditiva y tu confianza al escuchar el idioma en contexto real. Esta estrategia es especialmente valiosa si ya tienes un nivel intermedio (B1) o superior, porque te expone a vocabulario auténtico, expresiones cotidianas y distintos acentos.

    En esta guía te comparto cinco series recomendadas, ideas de vocabulario que puedes encontrar en cada una y consejos para sacarles el máximo provecho mientras estudias.


    1. La casa de las flores (México)

    Género: Comedia dramática, sátira
    Ideal para: Español mexicano, expresiones coloquiales y lenguaje familiar.

    Vocabulario útil:

    • ¡Qué oso! = ¡Qué vergüenza!
    • Neta = ¿En serio?
    • Güey = Amigo / tipo (informal)
    • ¡No manches! = ¡No lo puedo creer!

    Consejo de estudio: Activa los subtítulos en español y presta atención a expresiones que no se traducen literalmente. Repite las frases en voz alta para acostumbrarte al ritmo y la entonación.


    2. Valeria (España)

    Género: Drama romántico
    Ideal para: Escuchar español peninsular, temas cotidianos y lenguaje emocional.

    Vocabulario útil:

    • Tía = Amiga / chica (coloquial)
    • Molar = Gustar mucho
    • Liarse = Enredarse emocional o sexualmente
    • Curro = Trabajo

    Consejo de estudio: Intenta repetir algunas frases que suenan naturales en español de España y compáralas con expresiones de otras variantes.


    3. Yo soy Betty, la fea (Colombia)

    Género: Comedia dramática, telenovela
    Ideal para: Español colombiano, situaciones de oficina y humor con expresiones culturales.

    Vocabulario útil:

    • Fea (usado de forma irónica)
    • Echar los perros = Coquetear (informal)
    • Jartera = Fastidio, aburrimiento
    • ¡Qué pena! = Disculpa / Lo siento

    Consejo de estudio: Esta serie tiene muchos episodios. Empieza con uno al día y enfócate en entender frases completas, no solo palabras sueltas.


    4. Los simuladores (Argentina)

    Género: Drama / comedia
    Ideal para: Español rioplatense y expresiones argentinas.

    Vocabulario útil:

    • Laburo = Trabajo
    • Mina = Mujer
    • Che = Interjección para llamar la atención
    • Boludo = Tonto (puede ser amistoso o insultante según el contexto)

    Consejo de estudio: Presta atención a los ritmos rápidos de los diálogos. Practicar con escenas cortas mejora tu oído para diferentes acentos.


    5. El reemplazante (Chile)

    Género: Drama social, educativo
    Ideal para: Español chileno y vocabulario relacionado con la vida escolar y social.

    Vocabulario útil:

    • Profe = Profesor
    • Cachai = ¿Entiendes?
    • Luca = Mil pesos (moneda chilena)
    • Fome = Aburrido

    Consejo de estudio: Observa cómo se abordan temas sociales y expresión juvenil en la serie para ampliar tu vocabulario más allá de lo académico.


    Cómo aprovechar estas series para aprender español

    Para que esta estrategia funcione de verdad, no basta con ver capítulos sin prestar atención. Aquí tienes algunos pasos prácticos:

    • Activa subtítulos en español, no en inglés.
    • Toma nota de frases completas que te llamen la atención.
    • Imita la pronunciación y el ritmo de los hablantes.
    • Repite escenas clave para reforzar vocabulario y entonación.
    • Usa tu cuaderno de estudio para anotar lo que aprendes y regresar a ello después.

    Esta práctica te ayuda a interiorizar vocabulario expresado en contexto, lo que es mucho más valioso que memorizar listas aisladas.


    Recurso útil para tu aprendizaje

    Si quieres aprovechar aún más esta actividad, te puede ayudar mi cuaderno de estudio para español. Está diseñado para que registres:

    • vocabulario nuevo que encuentres en series
    • frases completas útiles
    • reflexiones sobre lo que escuchas
    • seguimiento de tu progreso y hábitos de estudio

    Este cuaderno no es un libro de ejercicios tradicional, sino una herramienta para que organices tu aprendizaje de manera consciente y progresiva.

    Conócelo aquí:
    Cuaderno de estudio


    Para terminar

    Ver series en español es una forma natural de mejorar tu oído y tu vocabulario, pero funciona mejor cuando lo integras con tu estudio activo. Combina esta práctica con tu cuaderno de estudio, escucha y repetición consciente, y verás cómo tu comprensión mejora poco a poco.

  • Cómo tomar notas efectivas mientras estudias español

    Cómo tomar notas efectivas mientras estudias español

    Cuando aprendes español, tomar notas puede convertirse en una gran ayuda… o en una fuente más de confusión. Muchas personas llenan cuadernos con reglas, listas y explicaciones, pero luego no vuelven a mirarlos o no saben cómo usarlos.

    Tomar notas efectivas no significa escribir todo, sino darle sentido a lo que aprendes. En esta entrada te comparto algunas ideas prácticas para que tus apuntes realmente te ayuden a avanzar y no se queden olvidados en un cajón.


    Divide tus notas en secciones claras

    Una de las razones por las que las notas no funcionan es la falta de organización. Tener todo mezclado hace que revisar sea pesado y poco motivador.

    Puedes dividir tus apuntes en secciones como:

    • vocabulario nuevo
    • gramática importante
    • frases útiles
    • errores frecuentes
    • ideas o dudas personales

    No importa si usas una libreta o un documento digital: lo importante es que puedas volver a tus notas y encontrar lo que buscas fácilmente.


    Escribe a mano (si te es posible)

    Escribir a mano obliga a tu cerebro a procesar la información antes de anotarla. No se trata de que sea “mejor” que lo digital, sino de que te ayuda a sintetizar.

    Si tomas notas en papel, puedes usar colores, subtítulos o símbolos para destacar ideas clave.
    Si prefieres lo digital, intenta no copiar y pegar sin pensar: escribe con tus propias palabras.


    No escribas todo; escribe lo que importa

    Un error muy común es intentar anotar cada explicación o cada regla completa. Eso suele generar notas largas que luego no apetece revisar.

    En lugar de eso, enfócate en:

    • ejemplos que te cuestan trabajo
    • reglas resumidas en una o dos líneas
    • errores que cometes con frecuencia
    • frases que quieres empezar a usar

    Tus notas deben ser personales, no perfectas.


    Reserva un espacio para tus errores

    Aprender un idioma implica equivocarse, y tus errores son una fuente de información muy valiosa. Tener un espacio dedicado a ellos te ayuda a reconocer patrones y a no repetirlos constantemente.

    Por ejemplo, si siempre dudas entre ser y estar, anota:

    • la frase incorrecta
    • la corrección
    • una breve aclaración con tus propias palabras

    Ese espacio se convierte en una herramienta de aprendizaje activo, no en una lista de fallos.


    Revisa y actualiza tus notas con regularidad

    Tus apuntes no son un archivo muerto. Son un espacio que puede cambiar contigo.

    Intenta revisar tus notas cada cierto tiempo para:

    • marcar lo que ya dominas
    • corregir ideas que ahora entiendes mejor
    • agregar ejemplos nuevos
    • reorganizar lo que ya no te sirve

    Esta revisión te ayuda a ver tu progreso y a reforzar lo aprendido.


    Haz de tus notas tu espacio de español

    Tus apuntes no tienen que ser solo gramática y vocabulario. También pueden ser un lugar para:

    • escribir pequeños textos en español
    • resumir videos, podcasts o lecturas
    • anotar frases reales que escuchas
    • registrar ideas o reflexiones sobre tu aprendizaje

    Cuando tus notas reflejan tu proceso, se vuelven un espacio propio y motivador.


    Un cuaderno que acompañe tu proceso

    Muchas personas saben qué anotar, pero se sienten perdidas cuando intentan organizar sus notas o mantener una rutina de estudio constante.

    Por eso creé el Spanish Study Notebook, una guía de estudio pensada para acompañarte mientras aprendes español, sin importar tu nivel. No es un libro de ejercicios ni un método rígido: es un espacio para organizar tus apuntes, registrar errores, anotar vocabulario, reflexionar y seguir tu progreso.

    Puedes usarlo:

    • después de una clase
    • al ver un video o escuchar un podcast
    • para anotar reglas de gramática con tus propios ejemplos
    • como un registro personal de tu aprendizaje

    Si sientes que tus notas están desordenadas o que estudias sin una estructura clara, esta guía puede ayudarte a darle forma a tu proceso, poco a poco.

    Conoce el Spanish Study Notebook aquí:
    https://spanishwithgaby.gumroad.com/l/jpvjcr


    Para terminar

    Tomar notas efectivas no es copiar información, sino construir un espacio que te ayude a aprender con más claridad y calma.

    Ya sea con una libreta, un documento digital o una guía diseñada para acompañarte, lo importante es que tus apuntes reflejen tu proceso y te ayuden a seguir avanzando… poco a poco.

  • Cómo usar las preposiciones a, de, desde y hacia en español

    Cómo usar las preposiciones a, de, desde y hacia en español

    Las preposiciones en español son palabras pequeñas, pero aparecen todo el tiempo cuando hablas del movimiento, el origen, la dirección o la intención.
    En esta entrada vamos a ver cómo usar correctamente a, de, desde y hacia, con ejemplos claros y reales, pensados para estudiantes de niveles A1–B1.

    No se trata de memorizar reglas largas, sino de entender el uso y empezar a reconocer estas preposiciones cuando lees o escuchas español.


    ¿Cuándo usamos a?

    Usamos a principalmente para hablar de destino, dirección o punto específico.

    Algunos usos muy comunes son:

    • Destino o dirección
      Voy a la escuela.
    • Hora exacta
      La clase empieza a las 8.
    • Objeto indirecto (a quién va dirigida una acción)
      Le doy el libro a Juan.
    • Precio o velocidad
      Va a 100 km por hora.
      Está a 3 euros.

    Un buen truco es pensar que a responde muchas veces a la idea de “hacia un punto concreto”.


    ¿Cuándo usamos de?

    La preposición de se usa para indicar origen, relación o pertenencia.

    Por ejemplo:

    • Origen o procedencia
      Soy de México.
    • Posesión o relación
      La casa de Ana.
    • Material o contenido
      Una mesa de madera.
      Un vaso de agua.
    • Parte de un todo
      El techo de la casa.

    Cuando ves de, casi siempre puedes preguntarte:
    “¿De dónde?” o “¿De quién?”


    ¿Cuándo usamos desde?

    Desde marca el punto inicial de algo, ya sea en el tiempo o en el espacio.

    • Vivo aquí desde 2010.
    • Caminamos desde el parque.

    Se usa cuando quieres decir desde cuándo empieza algo o desde qué lugar.


    ¿Cuándo usamos hacia?

    La preposición hacia indica dirección aproximada, intención o actitud, no un destino exacto.

    • Dirección aproximada
      Vamos hacia el norte.
    • Hora aproximada
      Llegaré hacia las 5.
    • Intención o actitud
      Tiene una actitud amable hacia sus compañeros.

    Es muy útil cuando no necesitas ser exacto, sino dar una idea general.


    Para practicar a tu ritmo

    Si quieres reforzar este tema con más calma, puedes apoyarte en estos dos materiales:

    • Guía de preposiciones con los usos y ejemplos de a, de, desde y hacia
    • Hoja de ejercicios para practicar estas preposiciones con frases reales

    Úsalos como apoyo y referencia, no como tarea obligatoria. La idea es que te ayuden a reconocer y usar estas preposiciones poco a poco.

    Descarga el material gratuito aquí: Gumroad


    Para terminar

    Las preposiciones no se dominan de un día para otro.
    La clave está en verlas muchas veces en contexto, escucharlas y empezar a usarlas sin miedo a equivocarte.

    Si quieres trabajar este tema con ejemplos personalizados y corrección directa, puedes hacerlo en clases individuales conmigo.
    Y si no, sigue observando cómo se usan estas preposiciones en el español real… poco a poco.

  • SER vs ESTAR: cómo usarlos sin confundirte (de verdad)

    SER vs ESTAR: cómo usarlos sin confundirte (de verdad)

    Uno de los grandes dolores de cabeza al aprender español es saber cuándo usar ser y cuándo usar estar. Y casi siempre empieza igual: alguien te dice “ser es permanente y estar es temporal”… y tú intentas aplicarlo con toda la buena intención del mundo.

    Pero luego escuchas cosas como:

    • Está muerto
    • Está casado
    • Está roto

    …y piensas: “¿Temporal? Pues no suena muy temporal.”

    Ahí es donde esa explicación se rompe.

    La idea que sí te ayuda

    En lugar de preguntarte si algo es “permanente” o “temporal”, prueba esto:

    • SER = qué es (definición, identidad, esencia, clasificación)
    • ESTAR = cómo está / dónde está (estado, situación, resultado, ubicación)

    Esta forma de pensarlo se parece mucho más a cómo hablamos en la vida real.

    Y sí: a veces lo “de estar” puede durar muchísimo. No importa la duración. Importa si estás hablando de identidad o de situación.


    Usos principales de SER

    Usa ser cuando estás respondiendo a “¿qué es?” o cuando estás definiendo algo.

    • Identificación: Él es Carlos.
    • Relaciones personales: Ana es mi hermana.
    • Fechas y eventos: Hoy es martes. La fiesta es el sábado.
    • Profesión, religión o postura política: Soy estudiante. Ella es musulmana. Él es liberal.
    • Posesión: Las cosas son mías.
    • Características esenciales (lo que define a alguien o algo): Laura es alta.
    • Origen y material: Mi amiga es de Brasil. La mesa es de madera.
    • Color “natural” (color propio, típico): El plátano es amarillo.

    Un tip rápido: si puedes cambiarlo por “se define como…”, muchas veces va ser.


    Usos principales de ESTAR

    Usa estar cuando estás respondiendo a “¿cómo está?” o “¿dónde está?”, o cuando hablas de una situación (aunque dure años).

    • Localización: El hotel está cerca de aquí.
    • Posición: La niña está sentada.
    • Acción en progreso: Juan está corriendo.
    • Resultado de una acción: La taza está rota. (no “es rota”; está así como resultado)
    • Emociones y estados de ánimo: Hoy estoy triste.
    • Condición física o civil: Julia está enferma. Estamos casados.
    • Color no natural (cuando se ve distinto a lo esperado): El plátano está café.

    Fíjate en esto: “estar casado” no habla de tu “esencia”; habla de tu situación civil. Por eso va con estar.


    El error más común

    El error típico no es “no saber las reglas”. El error típico es querer traducir desde el inglés y pensar que “to be” siempre funciona igual.

    En español, el verbo te obliga a decidir si estás hablando de:

    • identidad / definiciónser
    • estado / situación / ubicaciónestar

    Adjetivos que cambian de significado

    Aquí viene la parte que hace que todo se sienta más real (y a veces peligrosa si te equivocas).

    Algunos adjetivos significan una cosa con ser y otra con estar:

    • Ana es lista = inteligente
    • La sopa está lista = preparada
    • Él es aburrido = provoca aburrimiento
    • Estoy aburrida = siento aburrimiento
    • María es rica = tiene dinero
    • El pan está rico = sabe muy bien
    • El tabaco es malo = es dañino
    • La leche está mala = está echada a perder

    Si quieres sonar más natural, esta lista es oro: no solo es gramática, es significado.


    Mini guía para decidir rápido

    Cuando estés dudando, hazte una de estas preguntas:

    1. ¿Estoy definiendo o identificando? → SER
    2. ¿Estoy describiendo un estado, un resultado o una ubicación? → ESTAR

    Si puedes responder eso, casi siempre vas a acertar.


    ¿Quieres practicar sin complicarte?

    Si leer sobre ser y estar te ayudó a entender la diferencia, el siguiente paso es verlo en acción.

    Preparé un documento descargable gratuito con ejercicios básicos para empezar a usar ser y estar con más seguridad, sin memorizar reglas interminables.

    Incluye:

    • Ejercicios simples y claros
    • Ideal para niveles A1–A2

    👉 Descárgalo aquí:


    En resumen

    • Usa ser para decir qué es algo (definir, identificar, clasificar).
    • Usa estar para decir cómo está algo (estado, situación, resultado) o dónde está (ubicación).

    Y si hoy te equivocas, no pasa nada. Esto se vuelve automático con práctica y exposición… poco a poco.


    ¿Quieres practicar más?

    Si quieres mejorar tu español poco a poco y aprender a usar ser y estar de manera natural, te invito a: